¿QUÉ ES LA FIESTA DE PÉSAJ? 

Bienvenidos, estamos en la Kehilá Camino a Emaús en la serie “Respuestas en la Biblia” y, el día de hoy vamos a abordar una pregunta referente a la fiesta de Pésaj (Pascua). Particularmente, responderemos una pregunta que parezca, tal vez, obvia o que para muchos tiene ya claridad, pero es importante retomarla y verla con otra perspectiva. Todos tenemos una idea de lo que es Pésaj, pero hoy vamos a ver un punto de vista nuevo sobre lo que es esta fiesta. La pregunta es la No. 150: ¿Qué es la fiesta de Pésaj? 

“Pésaj” es el término hebreo con que se le conoce a la fiesta de Pascua o ‘Passover’ en inglés, la cual no tiene nada que ver con los conejitos o huevos de pascua o con la llamada ‘Semana Santa’, propiamente en México, aunque no coinciden muchas veces las fechas. Pésaj es la primera fiesta del año bíblico. La fiesta que estableció el Eterno para empezar a conectarnos con Él y tiene mucho sentido porque es la fiesta que marca un parteaguas en la historia del pueblo de Israel y en nuestra vida también. 

Es difícil encontrar una definición, pues podemos buscar en Wikipedia o en algún diccionario lo que es Pascua o Pésaj. Sin embargo, vamos a ver que ésta, además de ser una de las fiestas más importantes del Eterno, vamos a ver algunos aspectos proféticos y mesiánicos que tiene, porque eso es lo que es Pésaj. 

PÉSAJ HISTÓRICO            

Primeramente, vamos a decir que Pésaj es una fiesta histórica. Habitualmente llamamos fiestas históricas a las fiestas de “Januka” (Fiesta de la Dedicación o de las Luces) y a “Purim” (Suertes), por no encontrarse dentro de las fiestas ordenadas en Levítico, en la “Torá” (Instrucción, Ley) misma. Sin embargo, Pésaj es también una fiesta histórica. El origen, la razón, el motivo principal por lo que se celebró y se celebra todavía, es por una razón histórica. Y la historia siempre será relevante y solo se mantendrá viva mientras haya alguien que la recuerde, la comparta y la transmita. Las historias se olvidan porque se dejan de transmitir y ese es el riesgo de no compartirlas. Por eso, Dios quiso asegurarse de que la historia que aprendemos en Pésaj no fuera olvidada y, la mejor manera de no olvidarla es contándola, como ya dije. Pero, además, de cierta manera, reviviéndola. Tomando un poco, no solo del recuerdo, sino de la experiencia, por al menos, una noche muy especial. De hecho, se considera como parte de los mandamientos de Pésaj o Pascua el contar la historia del Éxodo junto con todo el contexto de lo que sucedió alrededor de esa noche. ¡Eso es parte de la fiesta! Si nos preguntamos: ¿qué es Pésaj? Es una fiesta histórica en la que es muy importante contar el relato, porque es una ordenanza y eso mantiene viva la historia que, Dios no quiere que olvidemos de ninguna manera. 

Como decía, en el aspecto histórico, es una fiesta sumamente importante porque conmemora la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto y eso no es cualquier evento. Como sabemos, para resumir la historia, el pueblo de Israel llegó a Egipto debido a la situación extrema que se vivía en la región de hambre y carestía. Y, “Yosef” (José) que, para ese entonces, era ya como el vicepresidente, el segundo al mando del Imperio Egipcio. Debido a esta posición, mandó llamar a “Yaacob” (Jacob), su padre y a sus hermanos, los cuales, no solo sobrevivieron en Egipto, sino que prosperaron y se multiplicaron. Pero ¿qué pasó al morir José y el Faraón que estaba en ese momento? El pueblo que se multiplicó ahí, en Egipto, también ahí fue esclavizado. Fueron sometidos a tratos muy duros, explotaciones, a un sinfín de angustias y dolores, por lo que, el pueblo clamó y clamó buscando al Eterno y Él respondió enviando a un libertador. Que no se lo esperaban de dónde saldría, ni quién sería, pero sería “Moshé” (Moisés). Él fue el encargado de sacar al pueblo por medio de señales y prodigios del Eterno, entre ellas: las conocidas 10 plagas. Fue precisamente la última plaga, la que trajo la liberación final para los hebreos. Justamente, esta última plaga es la que podríamos decir que envuelve todo el “seder” (orden, colocación) de Pésaj que fue esa cena especial durante el contexto de esa décima plaga. 

Por tanto, la fiesta de Pésaj está completamente ligada a esta plaga de la muerte de los primogénitos como un acontecimiento de salvación y de liberación. Otro aspecto de lo que es Pésaj, es un recordatorio de esa salvación porque el ángel de la muerte pasó, dejando vivos a los primogénitos que habían puesto la sangre del cordero en el dintel de sus casas. Y también de liberación, porque eso propició la salida de todos los israelitas de la esclavitud de Egipto. Por eso, no podemos omitir el relato de estos acontecimientos y por ello, Pésaj, es también una fiesta histórica. Y lo relevante en la narración de la historia es que sabemos que el mismo cordero que Dios les ordenó sacrificar para poner su sangre en el dintel (marcos) de las puertas, fue el mismo que también cenaron esa noche. Eso fue lo que trajo la salvación para todos los primogénitos hebreos. 

Entonces, Pésaj es la conmemoración de todos estos eventos. Si te preguntaran ¿qué es Pésaj? Deberías mencionarles la historia, la cual te tomaría más de unos minutos para poderles describir y narrar. Por eso, debemos conocerla para poder contarla. Realmente, podemos imaginarnos que fue una noche de muchísima adrenalina, de mucha emoción y miedo también, así como de mucha esperanza. Esa noche es donde todos estos momentos convergen y se convierten en parte de la celebración, de la cena donde revivimos, una vez más, esta historia. 

Así viene la liberación. El espectacular cruce del Mar Rojo, con la apertura del Mar. Por eso, esa noche es tan especial, porque relatamos esos acontecimientos históricos que refuerzan nuestra fe. La historia es una gran maestra, pero también es un elemento que nos ayuda a crecer en nuestra fe. Cuando recordamos esta historia celebrando esta fiesta, estamos también recordando el poder de Dios para liberar a Su pueblo y que hoy sigue teniendo el mismo poder. Lo que da como resultado el celebrar esta fiesta y, por ello, no podemos dejar de celebrarla, es que el Eterno vuelve a reforzarse y volvemos a conectarnos con Él, a pensar en sus maravillas y en su poder con todo lo que Él hizo esa noche. Así como lo que puede hacer y seguirá haciendo: poder liberar de la esclavitud a cualquiera que se sienta esclavizado por el Faraón de este mundo, por el pecado, las tinieblas, la depresión, la amargura y de toda esa vida amarga que representaba la esclavitud. Hoy en día, también es posible liberarse de eso. 

Así que Pésaj es una fiesta que podríamos llamar: la Fiesta de Independencia del pueblo de Israel. Todas las naciones, estoy casi seguro de que todas, celebran su independencia. Habitualmente, todos los países que fueron colonias, que fueron conquistados y sometidos, celebran una independencia. Se conmemora y se hace un día festivo, entonces no se trabaja. Se cancelan los servicios de transporte, de bancos y de otras instancias porque la nación entera sabe que debe recordarlo y, por tanto, celebrarlo. ¿Por qué, entonces, Israel no habría de hacerlo? A mí me parece obvio y lógico que Pésaj sea la fiesta de independencia no solamente de Israel, sino de todos los que se han hecho parte de Israel. Por lo que ahora, estamos celebrando la salida del pecado y la liberación de éste. Entonces Pésaj es una fiesta histórica y ese aspecto también se debe conmemorar. 

EL PÉSAJ DEL SEDER   

Sin embargo, Pésaj también es el “seder” que significa guía propiamente. Y es lo que también se ha hecho más popular dentro de la celebración, pues es el término general que representa la cena de esa noche. El seder lleva una serie de pasos, de elementos y todo ello, es Pésaj. Por supuesto, como toda celebración que ya hemos realizado dentro de las fiestas del Eterno, lleva un banquete. Prácticamente, no habría una fiesta, ni la podríamos imaginar si no tuviéramos una comida especial, diferente en particular. En este caso, el banquete es parte de la fiesta misma. Si no hay cena, seder y banquete, no hay fiesta. Esto es una peculiaridad también. A lo mejor en “Shavuot” (Fiesta de las Semanas o Pentecostés) se puede hacer o no, una cena especial porque no depende la celebración propiamente de esto. Pero, aquí sí se necesitan completamente estos elementos para podernos adentrar y celebrar la fiesta con toda intensidad. Tampoco puede ser cualquier banquete, sino el banquete especial de Pésaj conocido como seder. “Yeshua” (Jesús) celebró Pésaj también con un seder y elementos especiales. 

Nosotros celebramos Pésaj con estos elementos particulares en la cena que nos conectan con la historia y donde cada uno tiene un significado especial. Yo les invito a que vean unos de los videos que ya tenemos en el canal y en la página web: ¿Qué es el significado o qué representan los elementos del seder? Para que profundicen más sobre cada elemento con su significado especial y muy hermoso porque es importante también conocerlos. Y podemos decir que eso es parte de la fiesta y eso es la fiesta. Desde la primera Pascua cuando estaban en Egipto, el Eterno les dio instrucciones específicas sobre cómo celebrar esa noche. Les dijo: ‘Con hierbas amargas, con cordero de un año, con panes sin levadura, con los lomos ceñidos (preparados)’. En días de Yeshua, sabemos que Él la celebró con por lo menos dos copas. Y, a lo largo de la historia se han ido agregando unos elementos como: el “jaroset” (alimento preparado, tipo masa, hecho con manzana y canela, de sabor dulce, color oscuro, que forma parte del plato del Séder) o el agua con sal que representan las lágrimas y la amargura. Todos estos elementos que se fueron agregando, le han dado mayor sentido a la historia, la han enriquecido y ha sido maravilloso, una experiencia única porque conforme vas comiendo y participando de estos elementos, vas escuchando la historia, te vas imaginando todo y Dios va hablando a tu vida. Entonces, Pésaj es también, la conexión de la historia con el seder realizado aquella noche con estos elementos que nos cuentan lo sucedido y tienen un significado especial. Para nosotros este seder es aún más especial, porque cada elemento, nosotros lo conectamos con el sacrificio del Mesías, con la obra que Yeshua realizó en la cruz. Y, ahora, para nosotros, a diferencia del judaísmo, donde también se lleva a cabo el seder de Pésaj con todos sus pasos y elementos, para nosotros Yeshua es también parte de este seder. Por eso Él dijo: ‘Haced esto en memoria de mí’. No podemos dejar fuera a Yeshua, sino al contrario. 

EL PÉSAJ DEL SACRIFICIO DEL MESÍAS

Pero Pésaj también, por supuesto, es el sacrificio del Mesías, de Yeshua. Y si Pésaj es historia, si Pésaj es el seder, también tiene esta particularidad que es recordar el sacrificio de Yeshua en la cruz y lo que todo eso significa. Yeshua igualmente, celebró Pésaj y Él mismo, les dio un significado muy particular a los elementos del seder. Me gustaría que lo leyéramos en las cartas de Pablo donde nos habla de que Yeshua celebró la fiesta de Pésaj, por eso dice en: 1 Corintios 11:23-26:

 “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.” (1 Corintios 11:23-26 RVR60).

¿Qué interpretación le está dando Yeshua con él mismo? Él está tomando los elementos de Pésaj que, para ese momento ya eran tradicionales, pero ahora les da un significado diferente. Les dice: ‘Esto representa mi sangre, esto representa mi cuerpo y de esto tienen que participar’. El vino y el pan conectados con su sacrificio. Él nos ordenó: ‘Hagan esto, la cena de Pésaj, háganlo en memoria de mi’. Por tanto, Pésaj es también el sacrificio del Mesías, la obra de Yeshua para recordar, con ello, todo lo que significa, todo lo que hizo y por qué están conectados. Además, tenemos el llamado, el mandato que Él nos dejó: Anunciar su propia muerte, la muerte del Mesías. Por eso, creo que también esta es una gran oportunidad de compartir lo que Él hizo por nosotros. No fue una casualidad que muriera justamente en Pésaj, fue así para darle un mayor sentido a lo que se celebra. Así que, no podemos dejar a Yeshua fuera de esta celebración. ¡Al contrario! Él es el centro de esta celebración y, para nosotros Pésaj es el sacrificio del Mesías. 

De hecho, en las primeras instrucciones de Pésaj que las encontramos en Éxodo 12:26-27 dice:

 “Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.” (Éxodo 12:26-27 RVR60).

 Aquí nos damos cuenta de que, Pésaj estaba identificado como el sacrificio del cordero. Eso era propiamente Pésaj desde el principio. Hoy en día no vamos a sacrificar como tal a un cordero para poner la sangre en el dintel, pero si recordamos y consideramos esto que sucedió con Yeshua. Yeshua es la víctima de la Pascua, por eso Él dijo: ‘Esta es mi carne, esta es mi sangre, participen de ello en memoria de mí’. Tiene mucho sentido porque de no ser por Él, estaríamos condenados. Esto que dice aquí: ‘Que hacían este rito’, es la víctima de la Pascua y esa víctima es el Mesías. Hoy, su sacrificio nos sigue protegiendo de las plagas que vengan en este mundo. 

EL PÉSAJ PROFÉTICO 

¿Qué más es Pésaj? Es una fiesta profética. Celebrarla es un mensaje profético, de lo que va a volver a suceder en el futuro. Vamos al evangelio de Lucas 22:14-20:

 “Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios. Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.” (Lucas 22:14-20 RVR60). 

Aquí nos deja muy claro Yeshua que Él va a volver a celebrar Pésaj con sus discípulos cuando regrese. Por eso dice el verso 16: ‘hasta que se cumpla en el reino de Dios’ o en el verso 18: ‘hasta que el reino de Dios venga’. Mientras tanto, no. Pero también implica que se va a volver a celebrar. Por tanto, esto es profético y emocionante, porque lo que nos está diciendo es quien va a presidir el seder de Pésaj cuando Yeshua regrese, pues va a ser Él mismo. Si le damos el peso adecuado a lo que implica esto, a estas Palabras, nos damos cuenta de que esto es algo que tendríamos que anhelar cada año y cada celebración de Pésaj. Diciendo: ‘El próximo año en Jerusalén, pero con el Mesías’. 

Entonces, por un lado, Pésaj es histórico porque nos cuenta la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, pero también nos va a anunciar una salida mayor. Recordemos que las fiestas son sombra de lo que habrá de venir. Y, en este caso, la primera Pascua es la sombra de la segunda Pascua que hemos de celebrar justamente cuando el Mesías se manifieste y es el anuncio de algo mucho más grande. Eso más grande es el segundo éxodo que encontramos en Jeremías 16:14-15:

 “No obstante, he aquí vienen días, dice Jehová, en que no se dirá más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto; sino: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado; y los volveré a su tierra, la cual di a sus padres.” (Jeremías 16:14-15 RVR60). 

Aquí aprendemos que el Eterno tiene un segundo éxodo mucho más grande que el primero. Si el primer éxodo fue como para dejarnos con la boca abierta, porque no podemos imaginarnos una pecera gigante del tamaño del Mar Rojo de cada lado, viendo los peces en dos paredes de agua, una a cada lado del camino abierto por el Eterno. En el segundo éxodo, yo no sé si el Señor abrirá todos los mares o no sé como vaya a ser, pero viene un éxodo mayor. ¿Qué les parece? El primer éxodo se va a quedar chiquito, comparado con lo que Adonai tiene para el segundo éxodo. Aquí los va a hacer subir de la tierra del norte y de todos los lugares a donde los arrojó. Ahí es donde entramos tú y yo. Por tanto, una vez más, Pésaj es también profecía, no es una historia antigua o arcaica solamente de nuestros antepasados, sino también hay que ver hacia el futuro y darnos cuenta de que el Eterno tiene lo mejor por delante. ¡Lo mejor está por venir! Y la mejor fiesta de Pésaj está cada vez más cerca de llegar. Por eso, al celebrar Pésaj estamos dando un mensaje profético, no solamente anunciamos la muerte de Yeshua, ni es solo la historia de la salida en sí de Egipto, sino también de lo que aun va a suceder. Vendrá un tiempo de tribulación, pues se tiene que repetir la historia en estos elementos, pero esto es importante: en la primera Pascua fueron librados aquellos que pusieron la sangre del cordero. Así, aquellos que hoy sean marcados por la sangre del cordero de Dios, también saldrán de las naciones para volver a la tierra prometida. 

Solo me queda invitarte a celebrar esta fiesta de Pésaj, a conmemorar estos eventos históricos, a poner nuestra mirada en el futuro porque es una fiesta profética y, por supuesto, a poner nuestra mirada en el Mesías, en la cruz de Yeshua y en el sacrificio perfecto que realizó a favor de Su pueblo, a tú favor, a mí favor, para que pudiéramos salir de la esclavitud del pecado, pues esa es la verdadera esclavitud. 

Que tengas una Feliz Fiesta / “Jag Sameaj” para este próximo Pésaj y que el Eterno nos permita disfrutar en grande y conmemorar este evento único y especial con todo lo que implica, siendo transformados y saliendo de las naciones cada vez más para acercarnos a la tierra prometida. 

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